martes, 3 de diciembre de 2024

PILATES EJERCICIOS DE PILATES

 

EJERCICIOS DE PILATES

SESIONES DE PILATES PARA MOLDEAR TU CUERPO

1 Libro Autor José Rodríguez

EDITOR LEXUS

Primera edición

 

LIBRO RECOMENDADO Y POR ENCARGO

El desarrollo de este genial instrumento de trabajo; sirve para planear e implementar rutinas de ejercicios para diferentes modalidades de necesidades para cada persona a aplicar para su beneficio

Las propuestas de trabajo aquí anotadas te servirán para completar tu desarrollo profesional en lo relativo a la rehabilitación

Basado en rutinas de gimnasia, ejercicios de respiración, yoga y algo de traumatología: Joseph Hubertus Pilates en un principio lo denominó como CONTROLOGY, dando prioridad al control mental sobre la fuerza física, sostenido por los principios de yoga, que en base a ello traslada ejercicios suaves y de postura para acercar al individuo a su yo espiritual, además de tomar muy en cuenta la respiración para en principio es proporcionar relajación al ejecutor pero desarrollar actividad como principio rector de una recuperación paulatina

Este genial innovador; para su tiempo, ubicados en la Segunda Guerra Mundial, al estudiar lo referente a la rehabilitación de pacientes en cama, ideo diversos ejercicios, rutinas en donde los soldados – heridos convalecientes- ejecutaban diversas rutinas acostados, y después en una simple colchoneta en el suelo

Aquí encontrarás preciosas y valiosas rutinas que dosificadas en lo particular a cada individuo serán de mucho provecho

Como todas las cosas en la vida; lo sorprendente es que para que se originen resultados, se necesita constancia, animo, concentración, fe, disciplina y tesón

Para cada quien hay una rutina de ejercicios; todos ellos probados por diversas autoridades en la materia; además te servirás encontrar ciertos principios que son la base este genial método de regeneración a la actividad. Como por ejemplo:

Alineamiento; de la respiración; de la precisión; del control sobre todas las cosas; además de concentración; de la relajación como principales ejes sobre otros que usted encontrará en esta genial obra

Este esplendido manual, se acompaña y es la base de la demostración de cada uno de los ejercicios y de las rutinas de magníficas fotografías se han realizado para producir esta espléndida obra

ÍNDICE:

=   INTRODUCCIÓN

=   ANTES DE COMENZAR LA PRÁCTICA

=   GUÍA PRÁCTICA: EL CALENTAMIENTO

=   GUÍA PRÁCTICA: LA SESIÓN

=   EJERCICIOS COMPLEMENTARIOS

=   ÍNDICE DE EJERCICIOS

FICHA TÉCNICA:

1 Libro

128 páginas esmaltadas a todo color

En formato de 22.5 por 22.5 por 2 cm

Pasta dura en color plastificada

ISBN 9788466231206

Autor José Rodríguez

Primera edición 2015

Editor Lexus / LIBSA

 

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EJERCICIOS DE PILATES

SESIONES DE PILATES PARA MOLDEAR TU CUERPO

 
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PILATES ATLAS ILUSTRADO DE PILATES

 

ATLAS ILUSTRADO DE PILATES

1 Libro Autor Equipo Editor Susaeta

EDITOR SUSAETA Y LEXUS

PRIMERA EDICIÓN 2009

 

LIBRO RECOMENDADO Y POR ENCARGO

Una obra que explica cuál fue el origen del método, y cuál su filosofía y principios básicos, y ofrece una completa serie de ejercicios para todos los niveles; se incluyen además ejercicios de calentamiento, así como de estiramiento y relajación. Confiamos en que el lector obtenga los resultados satisfactorios que ya muchos han experimentado hasta ahora

A principios del siglo XX, un joven visionario, Joseph Hubertus Pilates, diseño un sistema de ejercicios que terminaría revolucionando el concepto mismo de la gimnasia. Teniendo como objetivo la completa armonía entre cuerpo y mente, y consciente de que la columna vertebral es el eje sobre el que se articulan todos los movimientos que realiza el cuerpo humano, Pilates concibió un método con ejercicios para todos los niveles específicos para cada grupo de músculos. Este libro: ATLAS ILUSTRADO DE PILATES; explica cuál fue el origen del método y cuál es su filosofía y principios básicos, y ofrece una completa serie de ejercicios para todos los niveles; se incluyen además ejercicios de calentamiento, de estiramiento y relajación. Confiamos en que el lector obtenga los satisfactores que ya muchos han experimentado hasta ahora






ÍNDICE:

CAPÍTULO 1

LOS ORÍGENES DEL PILATES

CAPÍTULO 2

FILOSOFÍA DEL MÉTODO PILATES

CAPÍTULO 3

PRINCIPIOS DEL PILATES

CAPÍTULO 4

ELEMENTOS CLAVE

CAPÍTULO 5

BENEFICIOS DEL MÉTODO PILATES

CAPÍTULO 6

EJERCICIOS DE CALENTAMIENTOS:

EJERCICIOS TUMBADOS

EJERCICIOS DE PIE

CAPÍTULO 7

SERIES DE EJERCICIOS:

Ejercicios de iniciación

Ejercicios de nivel intermedio

Ejercicios de nivel avanzado

Ejercicios con Theraband

Ejercicios con balón

CAPÍTULO 8

EJERCICIOS DE ESTIRAMIENTO Y RELAJACIÓN:

Ejercicios de la parte superior

Ejercicios de la parte inferior

Ejercicios de relajación

FICHA TÉCNICA:

1 Libro

250 Páginas

En formato de 23.5 por 27 cm

Pasta dura en color plastificado

Primera edición 2009

Peso 1.795 Kilogramos

ISBN 9788430570331

Autor Equipo Editorial Susaeta

Editor Tikal – Susaeta - Lexus

 

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sábado, 9 de noviembre de 2024

QUE ES LA AUTORIDAD

 

¿QUÉ ES LA AUTORIDAD?

1 Libro Autor Hannah Arendt

EDITOR PÁGINA INDÓMITA

PRIMERA EDICIÓN

 

LIBRO RECOMENDADO

Presentamos, en una nueva traducción a nuestra lengua, uno de los ensayos más celebres de Hannah Arendt, en el que la autora arroja luz sobre un asunto rodeado de controversia y confesión

Según Arendt, el desarrollo del mundo moderno se ha visto acompañado de una crisis de la autoridad, una crisis constante y cada vez más amplia y profunda. Y esta crisis, evidente desde principios del siglo XX, sería de origen y naturaleza política. Así, el auge de los movimientos totalitarios se produjo en el contexto de un colapso de todas las autoridades tradicionales, pero este colapso no fue resultado directo de los propios movimientos totalitarios; más bien se diría que el totalitarismo era el mejor preparado para aprovechar una atmósfera política y social en la que el sistema de partidos había perdido su prestigio y la validez de la autoridad misma fue cuestionada de forma radical

Para la autora. El síntoma más significativo de esta crisis de la autoridad, que indica la profundidad y la gravedad de la misma, es que se ha extendido hoy a áreas prepolíticas tales como la crianza y la educación: el hecho de que ya no sea firme ni siquiera a esta autoridad prepolítica que regia

Las relaciones entre adultos y niños, profesores y alumnos, significa que tocas las metáforas y modelos tradicionales al respecto han perdido su plausibilidad. Ni en la práctica ni en la teoría estamos ya en condiciones de saber qué es realmente la autoridad

Arendt asume que la respuesta a esta pregunta no puede radicar en una definición de la esencia de la <<autoridad en general>>. La autoridad que hemos perdido en el mundo moderno no es esa, sino una muy específica, distinta del poder y la coacción. Por lo tanto, la autora se propone reconsiderar qué fue históricamente esa autoridad y las fuentes de su fuerza y su significado, todo ello con el objetivo de encontrar una nueva fundamentación de la autoridad democrática

NOTA A LA PRESENTE EDICIÓN

El ensayo que aquí ofrecemos al lector tiene su origen en una ponencia preparada por Hannah Arendt para la conferencia que el Congreso por la Libertad de la Cultura organizó en Milán en septiembre de 1955. La contribución de la autora llevaba por título «The Rise and Development of Totalitarianism and Authoritarian Forms of Government in the Twentieth Century» y estaba dividida en tres partes: en la primera, Arendt abordada las diferencias entre gobierno autoritario, tiránico y totalitario; en la segunda, llevaba a cabo una crítica de los métodos empleados por las ciencias sociales para tratar el asunto, y en la tercera y última, ofrecía una definición del concepto de autoridad

El texto no llegó a publicarse de forma íntegra e independiente. Las partes I y II, reelaboradas, darían lugar después al ensayo de la autora «La autoridad en el siglo xx», que vio la luz en 1956 en The Review of Politics, y que ha sido publicado ya por Página Indómita en la antología de Arendt Pensar sin asideros. Ensayos de comprensión, 1953-1975.

La parte III, tras sucesivas reelaboraciones, terminaría constituyendo el ensayo sobre la autoridad que aquí presentamos. Arendt escribió primero dos versiones distintas en alemán, ambas bajo el título «Was ist Autorität?», publicadas en 1956 en la revista Der Monat y en 1957 en la antología de la autora Fragwürdige Traditionsbestände in politischen Denken der Gegenwart.

Después vendrían dos nuevas reelaboraciones, esta vez en inglés: una publicada en 1958 como «What was Authority?» en el volumen colectivo Nomos I: Authority, y otra que es la versión definitiva del ensayo, publicada como «What is Authority?» en la antología de la autora Between Past and Future, que vio la luz por primera vez en 1961. Esta versión definitiva, que constituye al mismo tiempo una reelaboración del ensayo «La autoridad en el siglo xx», es la que aquí ofrecemos al lector, en una nueva traducción a nuestra lengua

El ensayo de Arendt muestra un gran paralelismo con el trabajo de Carl J. Friedrich, quien ejerció la docencia en Harvard y editó el volumen colectivo Nomos I: Authority, citado más arriba, y sobre todo con las reflexiones de Alexandre Kojève en La noción de Autoridad (1942), obra publicada también por Página Indómita. Tanto Kojève como Arendt buscan una nueva fundamentación del pensamiento democrático tomando como referencia el concepto de autoridad; esto es, apuntan explícitamente al desarrollo de una autoridad democrática

ÍNDICE:

Nota a la presente edición

¿Qué es la autoridad?

Bibliografía

Cronología

FICHA TÉCNICA:

1 Libro

128 Página

En formato de 21 por 13 cm

Pasta delgada en color plastificada con solapas

Primera edición 2024

Traductor Roberto Ramos Fontecoba

ISBN 9788412818758

Editorial Página Indómita

 

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ORIGEN DEL CAPITALISMO

 

EL ORIGEN DEL CAPITALISMO

UNA MIRADA DE LARGO PLAZO

1 Libro Autora Ellen Meiksins Wood

EDITOR SIGLO XXI

PRIMERA EDICIÓN 2021

 

LIBRO RECOMENDADO Y POR ENCARGO

El capitalismo no es ni una consecuencia inevitable de la naturaleza humana, ni una mera ampliación de antiguas prácticas comerciales cuyos orígenes se pierden en la noche de los tiempos. Desencadenado en unas coordenadas espaciales y temporales específicas, el capitalismo necesitaba de una transformación radical previa de las relaciones entre los seres humanos y de estos con la naturaleza

En este clásico de Ellen Meiksins Wood, la autora ofrece al público lector una introducción formidable y accesible a las teorías y debates en torno al nacimiento del capitalismo, el imperialismo y el Estado - nación moderna

EN LA INTRODUCCIÓN:

La <caída del comunismo>, proclamada a finales de la década de los ochenta y durante la de los noventa del siglo pasado, parecía confirmar una creencia compartida por muchos durante largo tiempo: el capitalismo es el estado natural de la humanidad, se adapta a las leyes de la naturaleza y a las inclinaciones básicas del ser humano, y toda desviación de esas leyes e inclinaciones naturales solo puede acabar en desastre

Es obvio que, hoy en día, el triunfalismo capitalista que siguió a dicha caída del comunismo puede ponerse en cuestión por numerosas razones. Mientas escribía la <introducción> a la primera edición de este libro: EL ORIGEN DEL CAPITALISMO; el mundo se recuperaba de la crisis asiática. En la actualidad, las secciones financieras de la prensa diaria contemplan con nerviosismo los indicios de una recesión en estados Unidos, mientras redescubren los ciclos del capitalismo de toda la vida y que aseguraban eran ya cosa del pasado. El periodo histórico entre ambos episodios se ha visto salpicado en diversas partes del mundo por una serie de manifestaciones efectistas que se describen con orgullo a sí mismas como <<anticapitalistas>> y, mientras que muchos de los que participan en ellas parecen inclinarse por disociar las maldades de la <<globalización>> o del <<neoliberalismo>> de la naturaleza esencial e irreductible del propio capitalismo, son muy claros con respecto al conflicto que el sistema provoca entre la satisfacción de las necesidades de las personas y las exigencias que plantea la obligación de obtener beneficios, tal como demuestran cuestiones como la creciente brecha entre ricos y pobres o la creciente destrucción ecológica

El capitalismo ha conseguido siempre en el pasado superar sus crisis recurrentes, pero dejando siempre la tierra abonada para que emerjan otras aún peores. Sea cuales hayan sido los medios empleados para limitar o corregir el daño provocado, millones de personas han sufrido las consecuencias nocivas tanto de la enfermedad como de su tratamiento

Quizá las debilidades y contradicciones cada vez más evidentes del sistema capitalista lleguen a convencer incluso a alguno de sus defensores más acríticos de que es necesario encontrar una alternativa alguna está profundamente arraigada, sobre todo en la cultura occidental. Dicha convicción no solo cuenta con el respaldo de las versiones más descaradas de la ideología capitalista, sino también de algunas de nuestras creencias más preciadas e incontestables relativas a la historia, y no me refiero a la historia del capitalismo, sino a la historia en general. Como si el capitalismo hubiera sido siempre el destino del devenir histórico, o incluso como si el devenir de la propia historia se hubiera regido siempre por las <<leyes del movimiento>> capitalista

PETITIO PRINCIPII

El capitalismo es un sistema en el que todos los bienes y servicios, incluidos los más básicos para la vida, se producen para ser intercambiados de un modo rentable; incluso la fuerza de trabajo se convierte en una mercancía a la venta en el mercado; bajo el sistema capitalista, todos los actores económicos dependen del mercado. Esta dinámica no solo afecta a los trabajadores, que deben vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario, sino también a los capitalistas que dependen del mercado para comprar sus inputs, incluida la fuerza de trabajo, y para vender su outputs para obtener beneficios. El capitalismo difiere de otras formas de organización social en que los productores dependen del mercado para acceder a los medios de producción (al contrario que, por ejemplo, el campesinado que mantiene la propiedad directa de la tierra, al margen del mercado). Bajo este sistema, los propietarios no pueden confiar en que los poderes <<extraeconómicos>> de apropiación recurran a la coerción directa –como en el caso de los poderes militares, políticos y judiciales que permitieron a los señores feudales extraer la plusvalía del trabajo de los campesinos-, sino que dependen de los mecanismos puramente <<económicos>> del mercado. Este mecanismo de dependencia del mercado implica que la vida se rige por las reglas fundamentales de la competitividad y la maximización del beneficio. De esas reglas se deriva que el único motor del sistema capitalista es aumentar la productividad del trabajo con recursos técnicos. Por encima de todas las cosas, es un sistema en el que los trabajadores desposeídos  realizan el grueso del trabajo necesario para la sociedad y están obligados a vender su fuerza de trabajo a cambio de un salario, para así acceder a los medios para subsistir y para trabajar. Los trabajadores, a la vez que proveen lo necesario para que la sociedad satisfaga sus necesidades y deseos, indisociablemente están generando ganancias para quienes compran su fuerza de trabajo. De hecho, la producción de bienes y servicios está subordinada a la producción del capital y del beneficio capitalista. Es decir, el objetivo básico del sistema capitalista es la producción y la reproducción del capital

Esta forma específica de proveer las necesidades materiales de los seres humanos, tan distinta de las anteriores formas de organización de la vida material y de la reproducción social, tiene muy poco tiempo de vida, apenas una fracción del conjunto de la existencia humana en la Tierra. Incluso quienes insisten con vehemencia en afirmar que el sistema radica de la naturaleza humana misma y de una continuidad natural de determinadas prácticas humanas desde tiempos inmemoriales no se atreverían a afirmar que el capitalismo realmente existiera antes de principios de la Edad Moderna, y, dicho sea de paso, solo en Europa Occidental. Es posible que estos enfoques vean algún indicio en etapas anteriores, o que identifiquen sus inicios en la Edad Media, en forma de amenaza sobre un orden feudal en declive, aunque aún sujeto a las restricciones feudales; incluso puede que detecten algún indicio en la expansión del comercio o en los viajes del descubrimiento, por ejemplo, en las expediciones de Colón a finales del siglo XV. Algunos se referirían a estas etapas tempranas como <<protocapitalistas>>, pero muy pocos serían capaces de afirmar en serio que el sistema capitalista existiera antes de los siglos XVI y XVII, y algunos lo situarán más bien a finales del XVIII, en el XIX incluso, cuando se desarrolla hasta adquirir su forma industrial

No obstante, paradójicamente, las fuentes históricas sobre la emergencia de este sistema han tenido mayoritariamente a definirlo como la materialización natural de tendencias omnipresentes. Desde que los historiadores empezaran a abordar por primera vez la cuestión de la emergencia del capitalismo, rara es la interpretación de la cuestión que no haya empezado precisamente para dar por sentado aquello que requería ser explicado. Prácticamente sin excepción, dichas interpretaciones sobre el origen del capitalismo han seguido una lógica fundamentalmente circular: han dado por supuesta la existencia previa del capitalismo para así dar cuenta de su emergencia. Para explicar la tendencia típica del capitalismo hacia la maximización del beneficio, han dado por supuesta la existencia de una racionalidad universal basada en esa maximización del beneficio. Del mismo modo, para explicar la tendencia del capitalismo a incrementar la productividad del trabajo con medios técnicos, han dado también por supuesta una progresión continua, casi natural, del avance tecnológico en la productividad del trabajo

Estas explicaciones de petitio principii (1) emanan del concepto de progreso de la economía política clásica y de la ilustración. Ambas basan el desarrollo histórico en la idea de que tanto la emergencia como el desarrollo del capitalismo están prefigurados ya en las primeras manifestaciones de la racionalidad humana, en los avances tecnológicos que arrancaron desde el momento en que el Homo sapiens blandiera la primera herramienta, y en las prácticas de intercambio entre seres humanos desde tiempos inmemoriales. Sin lugar a duda, el viaje de la historia hasta ese destino final, el destino de la <<sociedad mercantil>> o capitalismo, ha sido largo y arduo y se ha topado con innumerables obstáculos por el camino. Pero, en cualquier caso, han sido un proceso natural e inevitable. De modo que, según estos enfoques, la explicación del <<origen del capitalismo>> no requiere mayor explicación que la que aporta la superación a veces gradual y otras de manera repentina, fruto de la violencia revolucionaria, de los muchos obstáculos en su camino

Para la mayor parte de las explicaciones sobre el capitalismo y sus orígenes realmente no hay tales orígenes. Aparentemente, el capitalismo existió desde siempre, en algún lugar; bastaba con que se liberara de sus cadenas, por ejemplo, de los grilletes del feudalismo; para poder crecer y desarrollarse. Por lo general, dichas cadenas son de carácter político: los poderes parasitarios de los señores, o las restricciones del estado autocrático. En otras ocasiones, son de origen cultural o ideológico: una religión errónea, quizá. Dichas restricciones limitan el libre movimiento de los actores <<económicos>>, la libertad de expresión de la racionalidad económica. Estas interpretaciones identifican lo <<económico>> con el intercambio o los mercados; y precisamente es ahí donde ponemos detectar el supuesto del que parten. La semilla del capitalismo se alberga en los actos más primitivos del intercambio, en cualquier forma de mercado o actividad mercantil. Algo que conecta habitualmente con la otra presuposición: la historia consiste en un proceso prácticamente natural de desarrollo tecnológico. De un modo u otro, el capitalismo emerge de forma más o menos natural donde y cuando los mercados en expansión y el desarrollo tecnológico alcanzan el nivel adecuado, y permiten que se acumule la cantidad suficiente de riqueza como para permitir que se acumule la cantidad suficiente de riqueza como para permitir una reinversión rentable. Muchas interpretaciones marxistas coinciden con esta en lo fundamental, con el añadido de las revoluciones burguesas y su contribución a romper los grilletes que se obstaculizan el desarrollo capitalista

Estas explicaciones acaban haciendo hincapié en la continuidad entre las sociedades no capitalistas y las capitalistas, y niegan o disfrazan la especificidad del capitalismo. El intercambio ha existido más o menos desde siempre, y pudiera parecer que el mercado capitalista no sea más que una forma más que este adopta. Desde el punto de vista de esta argumentación, dado que la necesidad específica y única de revolucionar constantemente las fuerzas de producción no es más que una extensión y aceleración de las tendencias universales y transhistóricas, casi naturales, la industrialización es el resultado inevitable de las inclinaciones más básicas de la humanidad. De modo que el linaje capitalista pasa de forma natural del primer mercader babilonio, al burgher medieval, hasta el incipiente burgués moderno, para desembocar en el capitalista industrial

Determinadas interpretaciones marxistas de esta historia reproducen una lógica similar, incluso a pesar de que en sus versiones más recientes el relato tiende a centrarse en el campo y no en la ciudad, y sustituye a los comerciantes por productores rurales de mercancías, pequeños o <<medianos>> granjeros que esperan a que se les presente la oportunidad de convertirse en esplendorosos capitalistas. Según este relato, la pequeña producción mercantil, una vez liberada de las bridas del feudalismo, se convierte de un modo más o menos natural en capitalista, y los pequeños productores de mercancías tomarán la senda del capitalismo a la menor oportunidad

Estas interpretaciones convencionales parten de ciertos supuestos, ya sean más o menos explícitos, sobre la naturaleza y la conducta de los seres humanos, bajo determinadas circunstancias y si se les brinda la oportunidad. Es decir, que siempre aprovecharán cualquier oportunidad que se les brinde para maximizar el beneficio mediante el intercambio y, para poder materializar su inclinación natural, siempre hallarán formas de mejorar la organización y las herramientas en uso para incrementar la productividad del trabajo

¿OPORTUNIDAD O IMPERATIVO?

Según el modelo clásico, por tanto, el capitalismo constituye una oportunidad que debemos aprovechar donde y cuando sea posible. Esta noción de oportunidad es absolutamente fundamental en la interpretación convencional del sistema capitalista, y está presente en el discurso cotidiano. Pensemos, por ejemplo, en el uso común de la palabra que reside en el núcleo mismo del capitalismo: el <<mercado>>. Prácticamente todas las acepciones del término mercado que aparecen en el diccionario tienen la connotación de oportunidad: ya se aluda a un lugar en concreto o una institución, el mercado nos ofrece la oportunidad de comprar y vender; como abstracción, el mercado es la posibilidad de venta. Los bienes <<encuentran un mercado>> y decimos que hay mercado para un servicio o mercancía cuando existe una demanda, es decir, que podrá venderse y que se acabará vendiendo. Los mercados están <<abiertos>> a quienes quieran vender. El mercado representa <<las condiciones relativas a, y la oportunidad para, comprar y vender>> (The Concise Oxford Dictionary). El mercado implica ofrecer y elegir

Entonces, ¿qué son las fuerzas del mercado? ¿Acaso fuerza no implica coerción? Según la ideología capitalista, el mercado no implica coerción sino libertad. A su vez, existen determinados mecanismos orientados a garantizar el funcionamiento de la <<economía racional>> y salvaguardar dicha libertad; así, la oferta satisface a la demanda, y pone en circulación mercancías y servicios que las personas elegirán libremente. Estos mecanismos constituyen las <<fuerzas>> impersonales del mercado, y si llegan a ser coercitivas solo lo serán en el sentido de que obligan a los actores económicos a actuar con <<racionalidad>> y maximizar su capacidad de elección y sus oportunidades. Ello implica que el capitalismo, él no va más de la <<sociedad de mercado>>, es la situación óptima para la elección de oportunidades. Cuantos más bienes y servicios se ofrezcan, mayor es el número de personas con mayor libertad para vender y obtener beneficio, y mayor es el número de personas con mayor libertad para elegir entre esos bienes y servicios para comprarlos

Bien, entonces, ¿Dónde está el fallo de esta interpretación? Un socialista diría que se ha omitido el elemento fundamental, a saber, la mercantilización de la fuerza de trabajo y la explotación de clase. Hasta ahí, todo bien. Sin embargo, hay otro componente quizá menos evidente, y ausente incluso en las interpretaciones socialistas del mercado: la característica distintiva y dominante del mercado capitalista no es la oportunidad ni la capacidad de elección sino, por el contrario, la coacción. Bajo el capitalismo, la vida material y la reproducción de la vida están universalmente medidas por el mercado, de forma que, para acceder a los medios que garanticen la vida, todos los individuos deberán establecer relaciones mercantiles en un sentido u otro. Este sistema único de dependencia del mercado supone que los distados del mercado capitalista, sus imperativos de la competitividad, la acumulación, la maximización del beneficio y el incremento de la productividad del trabajo, no solo regulan todas las transacciones económicas, sino también las relaciones sociales en general. Puesto que las relaciones entre los seres humanos están mediadas por el proceso de intercambio de mercancías, las relaciones sociales entre las personas son como las relaciones entre las cosas: <<el fetichismo>>, el famoso concepto de Marx

Quizá más de un lector plantearía aquí la objeción de que este análisis no es ajeno a ningún socialista, o por lo menos a ningún marxista. Pero, como veremos más adelante, con frecuencia los aspectos específicos del capitalismo, como por ejemplo el funcionamiento del mercado capitalista desaparece como forma social específica toda vez que se presenta la transición de las sociedades precapitalistas a las sociedades capitalistas como una extensión o versión más madura, más o menos natural, aunque a veces frustrada, de unas formas sociales ya existentes, o en el mejor de los casos, de una transformación de índole cuantitativa más que cualitativa

Quizá más de un lector plantearía aquí la objeción de que este análisis no es ajeno a ningún socialista, o por lo menos a ningún marxista. Pero, como veremos más adelante, con frecuencia los aspectos específicos del capitalismo tienden a diluirse hasta en las interpretaciones marxistas del capitalismo, como por ejemplo el funcionamiento del mercado capitalista desaparece como forma social especifica toda vez que se presenta la transición de las sociedades precapitalistas a las sociedades capitalistas como una extensión o versión más madura, más o menos natural, aunque a veces frustrada, de unas formas sociales ya existentes, o en el mejor de los casos, de una transformación de índole cuantitativa más que cualitativa

Este libro versa sobre el origen del capitalismo y de las controversias que plantea, tanto de índole histórico como teórico. En la primera parte, se recorren las principales interpretaciones históricas y los debates que las rodean. Aborda en concreto el modelo más común de desarrollo capitalista, el llamado <<modelo mercantil>>, en alguna de sus variantes, así como algunos de sus principales desafíos. La segunda y la tercera parte esbozar una historia alternativa, que espero que salve algunos de los principales obstáculos que platean las explicaciones de petitio principii (1) convencionales, y que se basa en los debates que se abordan en la primera parte, especialmente desde los enfoques que se han enfrentado a las convenciones imperantes. Esta nueva edición revisada y ampliada incluye, entre otras cosas, secciones y capítulos nuevos en los que se esgrimen argumentos que tan solo se insinuaban en la primera edición, sobre todo relativas a las formas de comercio no capitalista, el origen del imperialismo capitalista y la relación entre el capitalismo y el Estado – Nación

Además, he añadido un subtítulo que espero que transmita no solo el mero hecho de que se trata de una edición bastante más extensa que la anterior, sino que adopta una <<mirada de largo plazo>> del capitalismo y sus consecuencias. Mi intención inicial ha sido desafiar la naturalización del capitalismo y destacar las formas en que representa una forma social históricamente específica y una ruptura histórica con formas sociales anteriores. Pero, el propósito de este ejercicio es tanto académico como político. La naturalización del capitalismo, que niega su especificidad y los largos y dolorosos procesos que lo generaron, limita nuestra capacidad para entender el pasado. A su vez, restringe nuestras esperanzas y expectativas de futuro ya que si el capitalismo es la culminación natural de la historia, su superación será entonces inimaginable. La cuestión del origen del capitalismo puede parecer arcana, pero se adentra en el corazón mismo de algunos supuestos que están profundamente arraigados en nuestra cultura, y que se suponen la peligrosa ilusión comúnmente aceptada de que el supuesto <<libre>> mercado beneficia a la humanidad y que es compatible con la democracia, con la justicia social y con la sostenibilidad ecológica. Para pensar en posibles alternativas futuras al capitalismo debemos pensar en interpretaciones alternativas del pasado

(1) Petición de principio, en inglés begging the question, es la falacia que define Aristóteles: <<petere id quaod demonstradum in principio propositum est>> (afirmar aquello que se debe demostrar). Se ha optado por poner la expresión en latín (N. de la T.)

OBRA INSCRITA EN:

COLECCIÓN:

HISTORIA

EN LA MATERIA:

CIENCIAS HUMANAS Y SOCIALES. HISTORIA MEDIEVAL, MODERNA CONTEMPORÁNEA

FICHA TÉCNICA:

1 Libro

224 Páginas

En formato de 14 por 22 por 1.4 cm

Pasta delgada en color plastificada

Primera edición 2021

ISBN 9788432320095

Traductor Olga Abasolo

Editor Siglo XXI

 

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